Vuelve L´ Angliru, y con él la polémica y el debate. Para muchos, el aficionado es lo primero y no se le puede aburrir, aunque esto suponga desgastar físicamente al deportista hasta límites sobrehumanos.
Necesitamos novedad. Nos cansamos que los finales de etapa de las Grandes Vueltas siempre sean los mismos: Alpe d’Huez y Luz Ardiden en el Tour, en la Vuelta los Lagos de Covadonga y la Covatilla y en el Giro el Mortirolo y el Terminilo. La adrenalina que nos impulsa a sentarnos delante del televisor para ver la retransmisión de la Vuelta o acercarnos a pie de carretera a animar a los ciclistas se nutre de la novedad.
Dicha montaña asturiana ya se ha subido en otras tres ocasiones en la Vuelta y siempre ha generado una expectación especial. El l aficionado a este sufrido deporte lo vive como un día de fiesta y disfruta viendo a sus ídolos retorcerse en cuestas que rozan lo inhumano y que llegan a porcentajes del 23%.
Pero...¿Espectáculo?...¿Hay que darle prioridad? Con la inclusión de esta etapa en el recorrido de la Vuelta 2008, sin duda ha salido triunfador. No puede haber otro motivo a la hora de incluir este coloso alpino. Dudamos que el Ayuntamiento del Conseio de Riosa, al que pertenece dicho paraje o las instancias deportivas asturianas hayan tenido tanto peso económico para girar la balanza a la hora de elegir este final de etapa en detrimento del típico de los Lagos de Covadonga.
Claramente y como ya han manifestado a lo largo de todo el año, los ciclistas y técnicos están en su mayoría en contra de la ascensión de esta montaña. En las últimas ediciones se ha demostrado que es tan baja la velocidad a la que suben los ciclistas, sobre todo en la segunda parte de L’Angliru, a partir de Viapará: Las Curvas de Les Cabanes o La Cueña Les Cabres que los que no ocupan posiciones destacadas y no están sometidos a la estrecha vigilancia de los jueces suelen recibir ayuda del público en forma de empujones. Esto crea una desigualdad de fuerzas en el resto de la carrera que acaba desprestigiando dicha etapa.
La segunda vez que se subió a este puerto ya Carlos Sastre con la sensatez que le caracteriza, criticó este tipo de acciones del público y matizó que como son difíciles de corregir, lo mas correcto sería que la organización de la carrera desestimará incluir este final de etapa en otras ocasiones, puesto que solo los quince o veinte primeros suben en igualdad de condiciones.
Pero el espectáculo es el espectáculo y no es malo que un deporte que a pesar de “La Edad de Oro Española” no acaba de salir del bache y lograr recuperar la afición que tuvo desde 1985 a 1995 con los reinados de Pedro Delgado e Indurain, utilice pequeños ganchos para atrapar de nuevo a esa gran cantidad de aficionados que tuvo y que por desgracia ya apenas se sientan por las tardes para disfrutar de las carreras por la tele. Esta claro que el año pasado se equivocaron totalmente con el recorrido diseñando una carrera “sosa” e “incolora”, demasiado llana y con una prematura contrarreloj de 50 kilómetros por una autovía que dejo a los españoles casi sin opciones frente a el ruso Denis Menchov. La inclusión de el coloso asturiano en esta ronda puede ser fruto del remordimiento de Abraham Olano y de un intento justificado de que esta edición no sufra el mismo deterioro que sufrió en el 2007.

Me gustaría que este Post fuera abierto y durante la semana que resta para esta mítica etapa podamos debatir sobre la inclusión de L’Angliru en la Vuelta Ciclista a España 2008. Ya sabeís ¿Espectáculo o trampa? Seguramente existan opiniones para todos los gustos. Os invito a este debate...
Un saludo a todos.